La madrugada de este sábado 10 de enero se vio sacudida por una intensa persecución policial que terminó con la detención de un joven oriundo de Miramar de Ansenuza, quien se desplazaba en motocicleta por las calles céntricas de la localidad.

De acuerdo a una versión policial no oficial, el episodio se inició alrededor de la 1 de la mañana, cuando un equipo del Servicio Especial de Operaciones Motorizadas (SEOM), que se encontraba realizando tareas operativas en la zona, detectó a una persona circulando a alta velocidad y sin casco.
Los efectivos activaron de inmediato los protocolos correspondientes: balizas encendidas y señales sonoras para ordenar la detención. Sin embargo, siempre según esta versión, el motociclista hizo caso omiso y emprendió una huida temeraria por distintas arterias del casco urbano, poniendo en riesgo su integridad y la de terceros.
La persecución se extendió por varios minutos y estuvo marcada por maniobras peligrosas. En ese contexto, la policía utilizó pistolas Byrna SD, dispositivos no letales que disparan proyectiles irritantes, con el objetivo de reducir la fuga sin poner en peligro la vida del joven.
Finalmente, el motociclista fue interceptado, reducido y esposado. Posteriormente fue trasladado al centro de salud local, donde se le practicó una extracción de sangre y una revisión general. Luego quedó alojado en la alcaldía de Miramar, a disposición de la Justicia, y fue liberado horas más tarde en el marco de una investigación por una contravención.
Hasta el cierre de esta edición, no se había emitido un parte oficial por parte de la Departamental Ansenuza respecto a lo ocurrido.
El hecho generó una intensa repercusión en redes sociales, donde numerosos vecinos expresaron cuestionamientos sobre el accionar policial durante la persecución.
LA VERSIÓN DEL JOVEN DETENIDO
Según un audio enviado por el propio joven protagonista del hecho a un grupo de amistades, y que tuvo acceso Radio Cardinal, relató que se encontraba en una reunión con amigos y que salió en su motocicleta para buscar un cargador de celular.
Indicó que, al llegar a una esquina, escuchó un sonido como a una sirena corto y que no le dio importancia siguiendo su marcha. Luego advirtió que efectivos policiales en moto comenzaron a perseguirlo.
Siempre según su testimonio, aceleró la marcha y en medio de la esta persecución, percibió que aparentemente una de las motocicletas policiales habría caído al suelo. Asimismo, manifestó que escuchaba disparos efectuados por la policía motorizada durante la persecución.

Relató que al llegar a la ruta, ya fuera del ejido urbano, esquivó a un vehículo y que en ese instante tomó conciencia de que la situación se le había ido de las manos, por lo que decidió detenerse.
En ese momento, sostuvo que una mujer policía lo tomó del cuello y lo arrojó al suelo mientras le colocaban las esposas. Agregó que durante el procedimiento habría recibido golpes por parte de los efectivos.
Entre las agresiones mencionadas, expresó que uno de los golpes le provocó un corte en la oreja y que también recibió impactos cortos en la zona de las costillas.
Nota: Redacción Radio Cardinal. Foto: Generada por IA de Radio Cardinal
