Miramar de Ansenuza se prepara para encender una de sus postales más queridas: el tradicional árbol de Navidad que cada diciembre recibe a quienes ingresan a la localidad. Pero este año, la iniciativa tendrá un brillo especial. El emblemático árbol estará adornado íntegramente con piezas confeccionadas por vecinos y vecinas que participaron del programa IMPULSA, una propuesta que combina creatividad, formación y compromiso ambiental.

Desde el municipio destacaron en sus redes sociales el entusiasmo y la dedicación del grupo de participantes, cuyas manos dieron vida a cada detalle del árbol. Esta labor colectiva despertó una gran expectativa en la comunidad, ansiosa por ver el resultado final de un trabajo que simboliza unión, esfuerzo y pertenencia.

Los vecinos que formaron parte de IMPULSA no solo diseñaron y produjeron los adornos: también atravesaron un proceso de aprendizaje profundo. El programa les permitió adquirir habilidades prácticas, fortalecer competencias personales y desarrollar herramientas laborales vinculadas a la elaboración de productos sustentables. Utilizando retazos textiles reciclados y reutilizados, los participantes transformaron materiales en desuso en piezas llenas de color, historia y emoción, fieles a los principios de la economía circular.

Este árbol de Navidad no será solo un símbolo festivo: será la representación tangible de una comunidad que apuesta por el trabajo colaborativo, la sustentabilidad y el crecimiento conjunto. En Miramar de Ansenuza, la magia de la Navidad llegará este año con un valor agregado: la huella imborrable de su propia gente.

Nota: Jorge Villavicencio, fotos: Collage redes sociales

Por Jorge

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