La mañana de este jueves 22 de octubre sorprendió a productores rurales de la zona de La Tordilla, donde se registraron fuertes tormentas acompañadas de intensas ráfagas de viento y una granizada de importante magnitud, que provocó daños en cultivos, viviendas e instalaciones rurales.

Uno de los sectores más afectados se encuentra en un establecimiento tambero ubicado al sur de la localidad. Allí, una intensa pedrea habría destruido por completo lotes de trigo y alfalfa, además de ocasionar daños en los techos de las viviendas donde residen familias dedicadas a la actividad lechera.
Según testimonios de residentes de la zona, el fenómeno se produjo a pocos minutos del amanecer y estuvo acompañado por ráfagas de viento de gran intensidad, descritas por los vecinos como similares a las de un tornado. Tras el paso de la tormenta, los campos quedaron cubiertos de granizo, ofreciendo una imagen semejante a la de una intensa nevada.
La fuerza de la pedrea también afectó los techos de zinc de las viviendas rurales, mientras que las fuertes ráfagas provocaron la caída de árboles, entre ellos ejemplares de algarrobo y aguaribay. Asimismo, se reportaron daños y destrucción de estructuras destinadas a proporcionar sombra al ganado lechero, además de voladuras de techos en galpones y otras instalaciones rurales.
La situación también generó preocupación entre las familias tamberas, ya que, de acuerdo con los testimonios recogidos, varios animales se dispersaron por distintos sectores del campo al asustarse por la violencia del fenómeno meteorológico.
Un fenómeno de alcance sectorial
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los productores es la marcada diferencia entre las zonas afectadas. Mientras que en los campos ubicados al sur de La Tordilla la granizada habría alcanzado una intensidad considerable, en establecimientos rurales situados apenas unos kilómetros más al norte no se registró caída de granizo.
Esta distribución desigual vuelve a poner de manifiesto el carácter localizado que pueden tener algunas tormentas severas, capaces de provocar daños importantes en un sector y dejar prácticamente sin consecuencias a zonas cercanas.
Por el momento, los reportes corresponden a testimonios de residentes y productores rurales, por lo que resta determinar la extensión total de los daños ocasionados por el temporal. La magnitud de lo ocurrido vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las actividades agropecuarias frente a fenómenos meteorológicos de gran intensidad.
Nota: Radio Cardinal. Fotos: Gentileza Familia Vaudagna


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