Miramar de Ansenuza apuesta a la economía circular con un nuevo programa de reciclado de aceites. La Municipalidad firmó un convenio estratégico para transformar residuos gastronómicos en biocombustible. Los vecinos ya pueden depositar su aceite usado en el nuevo «Punto Blanco».

En un paso clave hacia la sostenibilidad, la Municipalidad de Miramar de Ansenuza anunció su incorporación a una red regional de reciclado de Aceites Vegetales Usados (AVU). La iniciativa busca mitigar el impacto ambiental de este residuo y fomentar la economía circular en la localidad.
Para operativizar el programa, el municipio selló una alianza con Ambiental Cord SRL, una empresa con sede en Villa Carlos Paz que cuenta con más de dos décadas de trayectoria en la gestión de residuos críticos.
¿Cómo funciona el sistema?
Desde el Área de Ambiente local, se habilitó un contenedor denominado «Punto Blanco», ubicado estratégicamente en la sede municipal. El proceso para los ciudadanos es sencillo pero fundamental:
- Recolección: Los vecinos y establecimientos gastronómicos deben verter el aceite frío en botellas plásticas bien cerradas.
- Entrega: Los recipientes deben depositarse en el Punto Blanco.
- Transformación: Una vez recolectado, la empresa Ambiental Cord se encarga de procesar el residuo para convertirlo en biocombustible, evitando que termine contaminando napas freáticas o dañando el sistema de cloacas local.
Un freno a la contaminación
El comunicado oficial subraya la urgencia de no desechar estos aceites por el desagüe: «Un solo litro de aceite puede contaminar miles de litros de agua». Al separar este residuo, se previenen obstrucciones en las cañerías y se protege el ecosistema de la región, un activo vital para una localidad turística.
El contraste: Reclamos ciudadanos por el olor a frituras en el centro
A pesar del avance institucional en materia ecológica, la implementación del programa coincide con un malestar creciente entre los residentes del casco céntrico. A través de las redes sociales oficiales del municipio, diversos usuarios han manifestado su descontento por la presencia persistente de olores a fritura en las zonas de mayor afluencia.
En los comentarios de la página de Facebook municipal, algunos vecinos sugirieron que el fenómeno podría estar vinculado a la calidad del aceite utilizado o a una deficiente gestión del recambio por parte de ciertos comercios. Hasta el momento, y a pesar de la actividad en la publicación del convenio, las autoridades locales no han emitido una respuesta oficial a estas inquietudes vecinales, dejando el debate abierto sobre el control de las emisiones en el sector gastronómico.
Nota: Jorge Villavicencio. Foto: Prensa Municipalidad de Miramar de Ansenuza
