YAGUARETÉS EN EL IBERÁ

Por primera vez en más de 70 años, el yaguareté es libre en los Esteros del Iberá

Nota de: MAGALÍ LONGO, Coordinadora de los proyectos de reintroducción de especies en San Alonso, Parque Nacional Iberá; para Radio Cardinal.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el año 2021 como el inicio de la década de la restauración de los ecosistemas. Este decenio declarado pone a la luz a nivel mundial que, hoy por hoy, para revertir
los daños ocasionados por la degradación ambiental no alcanza con la protección de aquellas áreas poco intervenidas. Hemos llegado a un punto tal de modificación de los ecosistemas naturales que necesitamos su intervención a través del manejo activo de ambientes y especies.
En el inicio de la década de la restauración, lejos de saberlo, Mariua, Karai y Porã marcaron el hito de ser
los primeros yaguaretés libres luego de 70 años de ausencia en la provincia de Corrientes. Después de más
de 10 años de trabajo por parte de todo el equipo de la Fundación Rewilding Argentina, la vuelta del depredador tope a los Esteros del Iberá daba sus primeros pasos.

Para el equipo de San Alonso, esta historia se remonta al año 2019 cuando Mariua y Juruna, dos hembras de origen silvestre donadas por instituciones brasileñas, llegaban al Centro de Reintroducción de Yaguareté.
El trabajo diario con las hermanas fue similar al que desarrollamos con el resto de los individuos liberables. Cada uno de estos ejemplares se encuentra en un recinto de una hectárea y media, una muy pequeña fracción del ambiente con el que se encontrarán una vez libres.
Estos corrales están provistos de cámaras de videovigilancia que nos permiten observarlos a distancia. Semanalmente les ofrecemos carpinchos y yacarés como presa viva, con el objetivo de que se acostumbren a cazar las especies que encontrarán una vez libres en el Iberá. Las cámaras de videovigilancia no sólo son una herramienta clave para la provisión de estas presas, sino que también nos ayudan a observar el comportamiento de celo que tienen las hembras ante la presencia de un macho en un corral contiguo.

Mariua saliendo con sus cachorros hacia la libertad total en Iberá.
FOTO DE CÁMARA DOMO.

Uno de los grandes desafíos que afrontamos fue la primera junta entre Mariua, la protagonista de esta historia, y Jatobazinho, un macho brasilero de origen silvestre que también forma parte de los ejemplares del CRY. El objetivo de las juntas entre machos y hembras tiene por finalidad preñar a la hembra durante su período de celo. Si bien contábamos con experiencia en juntas de otros ejemplares, todos estos provenían de cautiverio; por ende, era posible realizarla en condiciones mucho más controladas. Todo el manejo que podríamos hacer con estos dos ejemplares de origen silvestre era indirecto. A pesar de las incertezas, todo resultó como lo esperado y Mariua y Jatobazhino demostraron llevarse muy bien durante la convivencia. Debido a esto, pudimos efectuar sucesivas juntas durante los celos de la hembra.
A mediados de 2020 observamos que Mariua ya no entraba en celo, lo que podía significar que estuviese preñada. Ante esto, decidimos moverla hacia un corral de 30 hectáreas diseñado especialmente para que los yaguaretés del CRY den sus últimos pasos hacia la libertad.
Fue allí donde a mediados de septiembre nacieron Karai y Porã, la segunda camada de cachorros nacidos en el Centro.

Primera imagen capturada de uno de los cachorros de Mariua.
FOTO DE CÁMARA TRAMPA.

Si bien sospechábamos que la parición había ocurrido, no fue hasta un mes y medio después de nacer que obtuvimos el primer registro de dos crías. Recuerdo ese momento como un sentimiento difícil de explicar. La sonrisa de mis compañeros acompañaba la pantalla en la que se reproducía una y otra vez el video de dos pequeños cachorros siguiendo a Mariua por el monte.
Este evento no sólo significaba un nuevo nacimiento en el CRY, sino también el regreso de aquellas huellas desaparecidas hacía más de 70 años en Corrientes.
Iniciado el 2021 habían pasado 3 meses y medio del nacimiento de los cachorros. A través de las cámaras trampas colocadas en el corral de 30 ha pudimos observar que los cachorros contaban con la edad suficiente para seguir a Mariua por distancias cortas, lo que significaba que ya estaban listos para explorar más territorio junto a su madre.
El día de la apertura del corral el pronóstico indicaba lluvia en el Iberá, una noticia de buen augurio para la sequía que acontecía en este período. Para el evento, nos reunimos un pequeño grupo en representación de todo el equipo de la Fundación Rewilding Argentina. Por la amplitud del territorio que abarcamos, es difícil encontrarnos todos en un espacio físico al mismo tiempo.
La apertura fue rápida y nos empapó la lluvia. Al regresar a la estación, todos sabíamos que algo de los paisajes de Iberá empezaba a cambiar. Mariua tardó un día y medio en salir a explorar, y luego de unas horas entró a buscar a sus cachorros. Fue así que el 7 de enero a la madrugada Mariua, Karai y Porã daban sus primeros pasos en libertad.
Abrir el corral de 30 ha no sólo representa la historia de la libertad de Mariua con sus cachorros, sino que significa el regreso de una pieza clave que estuvo ausente durante mucho tiempo de los pastizales correntinos; el yaguareté, el depredador tope, el más grande.

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