NUBES DE SAL EN MAR CHIQUITA

Por: Bióloga Lucila Castro, para Radio Cardinal
Instituto de Diversidad y Ecología Animal-CONICET
Directora Argentina Natura International
www.naturainternational.org

El domingo 26 de julio se repitió un fenómeno ya conocido por los miramarenses: las nubes o tormentas de sal. Este fenómeno ya ha sido registrado y evaluado en los últimos años por investigadores, quedando
todavía mucho por estudiar respecto al impacto de estos eventos.

Foto de la cámara web de Radio Cardinal, durante el paso de la nube de sal, ocurrida el domingo 26 de julio de 2020

Los investigadores Enrique Bucher y Arie Stein explican en su trabajo publicado en 2016 que las tormentas se originan en vastos salares formados por un ciclo de expansión-retirada en los últimos 30 años de la laguna debido a cambios en el régimen regional de lluvias. Los investigadores también puntualizan que los eventos se restringieron a los meses más fríos (lo más secos) y las llamadas plumas de sal alcanzaron hasta 800 km (¡SÍ! 800 KILOMETROS!) Estas grandes tormentas de sal se registraron por primera vez en julio de 2004.

Sabemos que a nivel mundial muchos lagos y lagunas están en proceso de secarse o ya se han secado. Solo por comentar uno de los tantos ¿Conocen el del caso del MAR DE ARAL? Ubicado en Uzbekistán, era el cuarto lago más grande del mundo, el agua de los ríos afluentes se utilizaron intensamente para la irrigación de cultivos y hacia la década de 1990, el lago ya había disminuido su superficie a la mitad.
Actualmente queda muy poco de lo que una vez fue. No lo menciono para asustar, si no para que tomemos ejemplos que han sucedido en nuestra historia para trabajar en la prevención.

Estos casos de retroceso de los humedales representan un impacto terrible para los ecosistemas locales y pérdidas inigualables de servicios ecosistémicos para todos. Cuando hablamos de servicios ecosistémicos
nos referimos a los beneficios que la naturaleza aporta a la sociedad (FAO 2020), a nosotros POR EL SÓLO HECHO DE ESTAR AHÍ y FUNCIONAR BIEN. Muchas veces estos procesos de sequía de humedales están relacionados con el cambio en los patrones de lluvias pero también tenemos que tener en cuenta que estos cambios están acentuados principalmente por la negativa acción del hombre. ¿Podemos pensar en lo que respecta a estos grandes humedales y los ambientes asociados en cómo nos benefician a nosotros? ¡La lista puede ser muy larga!

Para el caso de La Laguna Mar Chiquita, necesitamos que se garantice el caudal mínimo de ingreso de agua a la Laguna (para que el sistema Laguna Mar Chiquita – Bañados del río Dulce mantenga sus características ecológicas, es necesario el aporte de un caudal de 110 m³/s durante al menos 7 meses consecutivos). Es importante destacar también que el Río Dulce, principal tributario de la Laguna Mar Chiquita, aporta un 80 % del caudal, pensemos entonces en cómo afecta a la Laguna lo que sucede aguas
arriba. Necesitamos volver a pensar en una laguna rodeada de bosque nativo que nos resguarden de esas tormentas de sal (sumado a otros numerosos beneficios que traerían tener esos parches de bosques bien
cuidados, les recomiendo que cuando se pueda visiten el BAJO DE MORTEROS). Por suerte la naturaleza siempre nos da la oportunidad de saldar nuestros errores y trabajar en restauración. Para que tanto los productores como la tierra puedan convivir en armonía.

En este sentido, desde el Grupo de Conservación de Flamencos Altoandinos (GCFA) en el año 2011 publicamos un informe sobre las consecuencias que ocasionan están tormentas de sal por ejemplo en el sector productivo cercano a la laguna o a los habitantes de las localidades aledañas al humedal. En base a encuestas a productores e ingenieros agrónomos de localidades al sur de la costa de la Laguna Mar Chiquita, pueden delinearse los siguientes efectos negativos ya detectados (Torres y Marconi 2011):
 Sequía fisiológica en las plantas, incluyendo los cultivos, debido a que la sal depositada en el suelo aumenta el potencial osmótico del mismo, dificultando la absorción del agua por parte de las plantas. Se observa reducción en el rendimiento y en la germinación de las semillas.
 La alta concentración de sodio en estas sales que se depositan elevan el ph del suelo y además, al reemplazar el sodio al calcio, provocan el empaquetado de las arcillas del suelo formando capas impermeables.
 La sal depositada sobre las pasturas (tales como la Alfalfa) disminuyen la palatabilidad de las mismas para el ganado.
 Se observa un rápido deterioro de los alambrados, por herrumbre.
La opinión general de los productores es que estas nubes de sal están teniendo efectos negativos sobre los rendimientos. Aunque estos datos no han sido registrados aún con rigor científico, es claro que este fenómeno ya está actuando y sus efectos serán mayores a medida que pasen los años y las sucesivas nubes de sal sigan acumulando cantidades crecientes de éstas en los suelos. Aún no han sido observados efectos sobre la salud de los pobladores, pero si es necesario ser precavidos en este sentido.
La laguna tiene una belleza y una riqueza inigualable, se está trabajando arduamente en la creación de un Parque Nacional que garantice la protección del humedal y también promueva el desarrollo de las
comunidades locales por ejemplo atreves del eco turismo, a la par de las actividades productivas actualmente desarrolladas en la región. Se buscará sumar un tipo de desarrollo sustentable cuidando a la naturaleza. Si ocurren tormentas de sal que sean por cambios en los niveles de la laguna de manera natural o por sus ciclos históricos, de lo contrario si nosotros estamos causando esto, volvamos sobre nuestros pasos y busquemos corregirlo, porque nos va a afectar a todos.
Este humedal no deja de sorprendernos, ¿no?

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