Mar de Ansenuza: Percibir que Somos Habitantes del Infinito…

El aún desconocido mar de Córdoba esconde momentos casi irrepetibles en sus horizontes inasibles… el sol, los reflejos tenues de la luz sobre el mar, o simplemente una distancia inconmensurable, permiten por algunos momentos ser habitantes del infinito…

Esos instantes, que los entendidos esperan pacientemente, producen una sensación de escaparse de la realidad y aparecer flotando en un espacio casi irreal… en donde el tiempo parece detenerse…

Eso es lo que sucede durante algunas tardes en Miramar de Ansenzua, donde los pescadores se hallan de repente en un momento mágico, ya que sus ojos no pueden percibir la unión entre el agua y los cielos. Es como estar suspendido entre dos espacios irreales que se abren a la luz. El efecto dura a veces algunos minutos pero la sensación de estar suspendido entre el cielo y la tierra es una experiencia pocas veces repetible.

Pescar en el Mar de Ansenuza es tal vez una de las sensaciones más extrañas que puede encontrar un pescador, enfrascado entre la brillante línea de su anzuelo y la atmósfera profunda de un mar misterioso…

Nota y Foto: Jorge Villavicencio, para Radio Cardinal 2017 (c)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.