El Marquesado de Yavi

yavi iglesiaA unos 300 kilómetros al norte de la ciudad de San Salvador de Jujuy y luego de transitar por la Ruta Nacional Nº 9, atravesando las conocidas localidades de Purmamarca, Tilcara y La Quiaca, se arriba a Yavi: un típico poblado puneño de características únicas en Argentina.

A 3500 metros de altura sobre el nivel del mar, Yavi nos transporta a varias centurias en el pasado, para permitirnos adivinar la vida que llevaban sus moradores en esos tiempos. Sus habitantes en su mayoría descendientes de pueblos originarios, mantienen sus viviendas casi inmutables al paso del tiempo, con típicas estructuras coloniales donde el adobe y las paredes encaladas nos hacen percibir una época remota.

Beneficiados por un pequeño vergel y manantiales de agua clara, el lugar fue elegido para la instalación en las postrimerías de 1600 del único Marquesado de Argentina.

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Altasierra Documentales se internó por sus silenciosas calles rodeadas de añosas construcciones para conocer la historia de esta singular población ubicada al norte de Argentina en plena Puna Jujeña.

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Aquí protegida por arboledas que intentan mantener los secretos, que nos susurran las paredes de esta antigua construcción, se refugian historias que nos acercan a un tiempo de dominios, sangre y fuegos. En Yavi se encuentra una de las iglesias que detenta uno los retablos más representativos de la época virreynal. Adornado con pinturas cusqueñas y paredes laminadas en oro, la iglesia de San Francisco y la Casona de los Marqueses son las últimas construcciones que se mantienen en pie de los numerosos centros poblados del Marquesado de Yavi, que representaba un punto estratégico en la comunicación entre Río de la Plata con el Alto Perú.

El Marquesado de Yavi tuvo el único título nobiliario concedido por la Corona Española en este territorio, que luego formaría parte de la República Argentina. Los dominios del Marqués del Valle de Tojo, como se lo conocía en la época colonial, se extendía a los actuales municipios de Chuquisaca, Tarija, Tupiza, Yavi, Orán, Casabindo, Cochinoca, Santa Victoria Oeste, Iruya, hasta San Antonio de los Cobres, abarcando toda la Puna de Atacama, tanto del lado argentino como del boliviano.

yaviEl origen de las propiedades que abarcaba el Marquesado se remontaban al siglo XVI, cuando Don Bernardo Gutiérrez de Ovando recibió de la Corona española, las tierras que comprendían la región de Tarija y su área de influencia. Estos bienes permanecieron entre sus herederos hasta que Juana Clemencia de Ovando, se convirtió en la única heredera de tan extenso patrimonio. Juana Clemencia heredó estas tierras con 12 años y como era menor de edad se cree que su madre y un tío maniobraron para casarla con un hidalgo nacido en Cantabria llamado Juan José Fernández Campero de Herrera, quien había llegado como miembro del séquito del Virrey del Perú. El matrimonio se celebró el 5 de agosto de 1678 pero Juana Clemencia Ovando levantó ese mismo día una protesta ante un escribano, pero luego aparentemente rectificó sus declaraciones. La niña quedó embarazada muy pronto y murió en el parto igualmente que su hijo, dejando estos extensos territorios a su único heredero a su esposo Juan José Fernández Campero.

Al ingreso de esta casona un monumento recibe al visitante que sorprende y que permite imaginar estos particulares eventos -que hoy nos conmociona- y donde comienza a su vez la historia de los 4 marqueses que dominaron a personas y extensiones de tierra casi incalculables.

Convertido en uno de los terratenientes y encomenderos más ricos de toda la región Juan José Fernández Campero se cree que recibió el título de Marques del Valle de Tojo en 1708, debido a sus contribuciones económicas al Reino de España y a la Iglesia. Ese mismo año el marques de Tojo contrae matrimonio con Josefa Gutiérrez de la Portilla, dando inicio al Marquesado de Yavi y cuyo título pasó a varias generaciones, hasta su extinción con el cuarto y último Marqués del Valle de Tojo Don Juan José Feliciano Campero, quien nació en Yavi como realista y luego se convirtió en patriota enrolándose en las luchas de la independencia Argentina.

Visitar el antiguo marquesado de Yavi es una experiencia única. Ya que nos permite conocer un vergel en medio de la puna, como así también conocer sobre la vida que desarrollaban los habitantes de estas regiones, en la época colonial, y entrever a su vez sobre los sucesos que direccionaron -de alguna manera- la permanencia de estos extensos territorios bajo la jurisdicción de Argentina.

Constantina Lamas posa junto al equipo de Altasierra Documentales y turistas que visitaban el Museo de Yavi

Constantina Lamas posa junto al equipo de Altasierra Documentales y turistas que visitaban el Museo de Yavi

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