Los Tapices de Ramona Frescura

La provincia de La Rioja es una de esas tierras que subyuga por la diversidad de sus paisajes y su propia historia. Ubicada al noroeste del territorio argentino y con casi 90 mil kilómetros cuadrados de superficie, esta provincia ofrece circuitos turísticos, para viajeros que disfrutan de los destinos apartados y misteriosos.

La costa riojana es una denominación que reciben una serie de pueblitos ubicados a la vera de las sierras de Velazco. Allí se encuentran, entre otros: Anjullón, Aminga, Chusquis y Pinchas, pueblos cuyos nombres nos transportan a un pasado remoto.

En esas pequeñas localidades residen verdaderos artistas de la alfarería, la cestería y el tejido; aquí las técnicas ancestrales, las tradiciones, y un particular estilo de vida, sobreviven a la sombra de añosos árboles y laxas casas de adobe.
Altasierra Documentales se internó por la apartada ruta 75, para encontrarse con una de las artistas más reconocidas de la trama y el color… para vislumbrar los secretos de “Los tejidos de Ramona Frescura”…

Ramona Frescura es una artista que reside en el pintoresco pueblito de Pinchas y desde pequeña aprendió y desarrolló las técnicas del tejido artesanal. Sus habilidades fueron transmitidas por sus abuelas, cuyas destrezas fraternizaron con los antiguos habitantes de estos dilatados paisajes.
Rodeada de acequias, manzanos y durazneros; su casa es una ventana abierta al peregrino y al paisaje. De adobe y con líneas arquitectónicas simples, posee una reciente intervención, con una inconfundible proyección a sus orígenes. Dan la bienvenida al visitante algunas reproducciones alusivas a la cultura de “La Aguada”. Tres máscaras soldadas a sus paredes que simulan estoicos guardianes de tiempos inmemoriales.
Traspasando el simple pórtico nos encontramos con un taller espontáneo y luminoso, donde un viejo telar se enreda a matices ocres, azules y fucsias; allí Ramona pasa largas horas del día entretejiendo historias en sus singulares tapices.
Mantener un encuentro con esta artista, es revivir una rica historia de sentimientos y de su particular pasado…

AD ¿Cómo comenzaste a entretejer esta historia de colores, ovillos y telares?

Ramona Frescura: Empecé a trabajar porque trabajé toda la vida…En mi casa donde nací, en un pueblito que se llama Agua Blanca, había un mortero, una batea y un telar, herramientas necesarias para hacer las mantas. En esos tiempos todo era utilitario… y bueno fue como una herencia natural continuar con esa tarea. Me gusta mucho… hemos mejorado nuestra vida tejiendo… los hijos han aprendido. Es como una historia linda de permanencia en nuestro oficio, en nuestro ámbito.

AD: En tus tapices se observan algunos con motivos muy cándidos y otros muy comprometidos con tus orígenes ¿Qué te moviliza para diseñar una nueva obra?

Ramona: Nosotros cuando llegó la conquista, dijeron que venían a traernos el lenguaje, algo –por supuesto- que es tan valioso.

Nosotros ya teníamos el idioma cacán, el aymará, el quechua; varios siglos de lenguaje. Obvio vino el español y bienvenido sea. Pero… todo cambió con la conquista, también los oficios, también la mística por que llegó la cruz. Es bueno a veces eso, pero a veces es más concreto observar el Sol y lo sientes en la piel… sientes que hace germinar la semilla.

Yo vivo un poco atrás y un poco adelante, más bien para atrás. Son las místicas más ligadas… y más viviendo aquí en estos pueblos… los sonidos, el viento… por ejemplo llegó el viento zonda y la gente se siente molesta a veces. Pero yo creo que allí vienen las cenizas de todos nuestros antiguos que se mueven de sur a norte y es inmensa aún la permanencia del hombre en esta América.

Ramona Frescura explica pausadamente las ancestrales técnicas del tejido.

AD: Me comentabas antes del reportaje que mucha de las técnicas de tejido la aprendiste de tus tías y abuelas. ¿Cómo se tejía en esos tiempos?

Ramona: Es increíble lo que ellas hacían. El “icat” por ejemplo, que es una técnica de teñido. Se tiñe el hilo de un color primeramente. Luego se hace una atadura muy segura y simétrica con otro hilo y se coloca en una paila para teñir con otro tinte. Cuando se secó la nueva tintura –que ha hervido- se desata el hilo y se logra de esta manera un nuevo diseño.

AD: Cuando dices que vives un poco en el presente y más en el pasado. ¿Se esconde tal vez algún tipo de nostalgia…?

Ramona: Nuestras abuelas estaban más cerca de nuestros antiguos. Ellas no pensaban en el valor de la prenda, ni en el tiempo ni tampoco el precio. Nosotros hacemos todo por el valor del dinero, por los días de trabajo. Antes no se medía de esa manera.
Inclusive como te digo, yo vivo un poco en el pasado y un poco en el presente. Todos los ritos de la cocina, de juntar la leña, acarrear el agua. La familia antes estaba más unida, mas ligada, los niños con sus abuelos… Ahora hay una separación muy peligrosa, porque cuando la familia se despega un poquito se desarma. En cambio –antes- las cosas cotidianas del tejido, el hilado, de juntar las cáscaras para teñir… todo era más familiar…

Los tapices de Ramona Frescura han trascendido las fronteras de su pequeño pueblo y son muy requeridos por los coleccionistas. Sus obras fueron adquiridas por varios presidentes latinoamericanos y famosos personajes, como la bailarina rusa Maia Plisetskaya, y el ganador del premio Nobel de la Paz Perez Esquivel. Estas circunstancias no cambiaron su relación con estas tierras… sus tapices seguramente seguirán reflejando, la vida franca y sencilla, que caracteriza a los habitantes de la costa riojana…

Ver Documental

Jorge Villavicencio, AD Revista

2 comentarios en «Los Tapices de Ramona Frescura»

  1. Me gustó la nota. No sabía que existían estos pueblos en la Rioja, con tanta cantidad de culturas diferentes a la Argentina tradicional, que nos difunden por la televisión.
    Voy hacerme de un tiempo para ir para esos lares, ¿La encontraré a Ramona Frescura? hasta el nombre me parece extraño.
    Antonio Cuello

  2. conocí a Ramona Frescura, en el año 1995. siendo yo maestra de música en la escuela de pinchas.
    te veo en el video y revivo el momento que fui a tu casa y con tanta frescura como tu nombre lo dice, me mostraste tu arte y me abriste tus puertas.. sos realmente admirable,
    gracias por tu arte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.