La Cuestión Mapuche

 

Diversas organizaciones de pueblos originarios, mantienen encendidos reclamos históricos y realizan ocupaciones de tierras en algunas regiones de Argentina. En esta nueva trama de la geografía social, sobresalen los conflictos que involucran al pueblo mapuche con la empresa Benetton, propietaria de grandes latifundios al sur del país.

El pueblo mapuche es originario de la Patagonia y del sur de Chile. Su nombre, en lengua nativa significa: “gente de la tierra”, pero también son conocidos con el nombre de araucanos; término que esta comunidad rechaza. Se estima que los descendientes de mapuches alcanzan una población de 1 millón de personas, a ambos lados de las fronteras.

Durante varios siglos los mapuches mantuvieron una persistente resistencia a la conquista española en América, en un conflicto que se denominó “Guerra de Arauco” y que duró 300 años. A fines del siglo XIX, y con la consolidación de los estados de Argentina y Chile, este pueblo es llevado casi al exterminio. Sus sobrevivientes fueron confinados a pequeñas áreas denominadas reservas.
La visualización pública de la cuestión mapuche, emergió a principios de la década de 1990, con la ocupación de tierras en grandes latifundios de la Patagonia. En los conflictos sobresalen los nombres de los hermanos Benetton, propietarios de más 900 mil hectáreas y de Marcelo Tinelli, reconocido conductor televisivo de Buenos Aires, con planes de instalar un proyecto turístico en la provincia de Chubut.
Los mapuches actualmente organizados en comunidades y con el apoyo de ONG(s) del exterior, han comenzado a reclamar por sus territorios perdidos y realizan en forma coordinada, una serie de ocupaciones que ellos denominan: “recuperación de tierras”. Estas acciones han motivado la intervención del Estado Argentino, que intenta balancear -con ecuanimidad- los fundamentos y derechos de las partes involucradas; cuyos antecedentes se remontan a varios siglos.

Altasierra Documentales dialogó con Mauro Millán, vocero de la Comunidad Mapuche Santa Rosa, para conocer de primera fuente, la corriente de opinión de éste pueblo originario.

Altasierra: (AD) Cual es la situación actual del conflicto entre las familias mapuches y la “ocupación” de tierras en la Patagonia.

Mauro Millan: (MM) Soy vocero de la comunidad Mapuche Santa Rosa Leleque. En el momento en que nosotros decidimos recuperar, nunca utilizamos otra palabra. Aquí se habla de “toma”. Las tomas no esta de acuerdo al concepto de a quien pertenece la tierra. Me parece que utilizar el término “recuperar” significa que es algo que te perteneció, te pertenece y te va ha pertenecer. Lo que nosotros hicimos el día 14 de febrero; sabíamos que nos íbamos a enfrentar a una serie de medidas jurídicas, que seguramente iban a tomar los abogados de Benetton. Porque ese predio, lo estamos disputando, con uno de los terratenientes que tiene el latifundio más grande de Argentina.

AD: Cuantos kilómetros cuadrados tiene Benetton en la Patagonia?

MM: Se calcula que alrededor de casi 1 millón de hectáreas.

AD: Cuando tu organización habla de “recuperación” y el poder instituido habla de “toma”… ¿Se podría definir o cuantificar, la cantidad de hectáreas que necesita el pueblo mapuche, para considerar que han obtenido un espacio vital sustentable?

MM: Me voy a remitir hablar exclusivamente a la comunidad mapuche de Santa Rosa. Somos 6 familias, donde hay niños y personas adultas que sumamos alrededor de 30 personas. Nosotros consideramos que para tener un desarrollo armonioso de nuestra cultura, necesariamente lo tenemos que hacer en un espacio que no sea urbano. Eso es en un aspecto; ahora la situación de conflicto que se ha generado es la disputa en la justicia, que tiene que ver con más o menos 500 hectáreas. Que se encuentran en la zona denominada Leleque.

AD: ¿Qué actividad van a desarrollar en ese lugar?

MM: Nunca hemos dejado de ejercer nuestra cultura. Las comunidades hasta el día de hoy generan su economía. Muchas veces es una economía de supervivencia, en otros casos es una economía -que de alguna manera- le da un poco de autonomía e independencia. Con respecto a nuestras proyecciones en el lugar, nosotros no pretendemos ser propietarios de esas tierras; porque es imposible ser dueño de algo. En nuestro idioma no existe la palabra “propiedad privada”. Necesariamente creo que podemos desarrollar una vida comunitaria, con actividades comunitarias, que no impacten sobre el medio ambiente. Como por ejemplo cultivar la tierra, también podemos tener algo de ganado; pero con mucha responsabilidad. No queremos que se de una situación de sobre pastoreo. Emprendimiento que estén destinados al turismo, no al turismo depredador, sino un turismo más particular y solidario. En el caso de muchos integrantes de la comunidad, varios vivimos de lo que hacemos, muchos trabajan el telar, en mi caso durante años desarrolle la practica de recrear la platería mapuche. Bueno cuestiones que tienen que ver con nuestras propias actividades y nuestras propias proyecciones que se refieran a la economía solidaria.

AD: ¿Y cual es la situación jurídica actual de las tierras que tu comunidad ha “recuperado”?

MM: En este caso, nosotros ya no estamos demandando la tierra, ya que la hemos recuperado. Lo que sí estamos demandando al Estado, fundamentalmente al estado provincial, que nos dejen vivir en paz. En el momento que nosotros hicimos esta recuperación, hemos visto como el poder reacciona a través de sus diferentes canales: primero la reacción que tuvo el poder político; hay legisladores que son personajes mediocres que viven de eso. De “candidatearse” todo el tiempo y todos los años. En el caso de un tal Fernández, quien fue el primero que abrió la boca para intentar tergiversar esta situación. Fíjate que abrió la boca para defender al grupo empresarial Benetton, es un diputado provincial del PJ. Ahora la pregunta es: ¿Cuántos proyectos de mejoramiento de la vida humana, de los pueblos originarios, ha presentado éste personaje? La respuesta es casi obvia: Ninguno. Pero volviendo a la situación que nos preocupa, que es en el plano de la Justicia; le estamos dando batalla, porque creemos que tenemos las herramientas suficientes para hacerlo y las pruebas suficientes.

AD: En caso que la Justicia determine una sentencia favorable de la Comunidad Mapuche Santa Rosa. ¿Consideras que esta situación generaría una exacerbación de otras comunidades en la “ocupación” o “recuperación” de tierras en la Patagonia?

MM: Para contestar eso… tendría que tener algo que me adivinara el futuro.

AD: Pero no podemos ignorar que esa situación podría producirse…

MM: No voy a responder eso, por que esas son las hipótesis que maneja el poder acá y luego se tergiversa la cuestión. Vamos a discutir específicamente la comunidad de Santa Rosa. Por que sino acá se comienza a especular con esta cuestión, yo siempre digo:”el que le quepa el poncho que se lo ponga”. Algunos tienen cola de paja porque tienen un prontuario de haber usurpado tierras, y bueno son personajes que están vinculados al poder judicial, al poder político. El tema es que estamos enfrentando una situación judicial con jueces y fiscales que pertenecen a la Sociedad Rural, que están vinculados al poder económico. Entonces no es el mejor ámbito de discusión, en donde encontremos a una institución –como la Justicia- que sea imparcial… es muy poco probable. Sin embargo creemos que podemos llegar a tener cierta oportunidad; siempre y cuando los jueces a la hora de fallar, tomen en cuenta los derechos que ya están consagrados. Derechos que se refieren a logros que hemos obtenido a través de nuestra lucha, que son consagrados por la Constitución, en convenios internacionales… sucede que es muy difícil, en esta parte del País…como pasa en gran parte del País: el poder actúa corporativamente…

En nuestro idioma no existe la palabra “propiedad privada”. Necesariamente creo que podemos desarrollar una vida comunitaria, con actividades comunitarias, que no impacten sobre el medio ambiente. Mauro Millán

AD: Nuestra publicación tuvo acceso a documentos, generados en las esferas relacionadas con la seguridad interior, allí mencionan que las próximas hipótesis de conflicto que enfrenta la sociedad argentina son: la cuestión del acuífero Guaraní y la “apropiación” de tierras por parte de las comunidades originarias. ¿Qué opinión tiene al respecto?

MM: Unos años atrás existió un documento, elaborado por el “Imperio” (Norteamérica) y realizado por la CIA. Un documento que se hizo público y nosotros accedimos al mismo; en donde se habla de la seguridad, de la seguridad interior. Son recomendaciones que plantea este organismo de espionaje a los estados y fundamentalmente a los estados latinoamericanos. Es un informe muy largo, pero en resumen, sus conclusiones dan una advertencia a los estados -entre ellos la cuestión del avance del Islam en América Latina- y por otro lado los movimientos indígenas. Ellos advierten que esos movimientos pueden, de alguna manera, atentar con las cuestiones de la seguridad interior de los estados. Me parece un informe super provocativo. Porque es una cuestión de soberanía de los propios estados latinoamericanos resolverlos.

AD: La lucha por la recuperación de la tierra de los pueblos originarios, y en el caso específico de la comunidad Mapuche, genera en algunos sectores de la sociedad ciertos resquemores; por la forma que están llevando adelante sus reclamos. ¿Consideras que los mapuches están ejerciendo sus derechos correctamente?

MM: Realmente somos catalogados como soberbios. El común de la gente y gran parte de la sociedad, -y esto también se encargan los medios de difundir- sobre las luchas de los pueblos originarios. La imagen que tiene la gente, o la imagen que pretenden que se perpetúe por parte de algunos, es escuchar algún hermano, algún indígena que no pueda articular más que dos palabras y siempre de una imagen de lástima. En cambio nosotros no planteamos soberbia en nuestra lucha, solamente la verdad. Creo que la verdad genera ese tipo de sensación en la gente, fundamentalmente con la gente que está vinculada al poder. Mucho se califica sobre nuestras proyecciones como pueblo, y sobre todo con nuestras aspiraciones de recuperar nuestra cultura. Entonces allí comienza toda una carrera de especulaciones y con calificativos que nosotros no nos vamos hacer cargo: como hablan de que los mapuches están de un lado y del otro (Argentina y Chile) se ve amenazada la Patagonia por sus reclamos. Hubo un período que no existimos para la sociedad y ahora ¿Somos una amenaza? Entonces la gente se pregunta ¿Qué buscan los Mapuches?… buscan la autonomía, su independencia… ¿Qué buscan los mapuches? cuando nos preguntan a nosotros, nosotros no vamos a entrar en ese tren de especulación. Nosotros luchamos por nuestras libertades individuales y colectivas, en éstas y otras comunidades. Ahora el calificativo, el concepto que muchos están intentando imponer, se tienen que hacer cargo quienes lo dicen. Nosotros no vamos a entrar en esa discusión.

AD: Escuchando tus comentarios y tú propia pregunta: ¿Qué buscan los mapuches?, y teniendo en cuenta los graves padecimientos que tuvieron que enfrentar durante décadas, ¿Qué condiciones reclaman para integrarse a la sociedad democrática actual?

MM: Nosotros estamos desenvolviéndonos en una sociedad a la cual nadie nos invitó; sino que nos llevaron a ser parte y a someternos dentro de un sistema que no pedimos. Por ejemplo, aquí en Chubut, a los galeses les dieron la oportunidad de ir a un plebiscito. Ellos llegaron de una parte del mundo muy lejana y le otorgaron tierras y todavía le brindan un plebiscito para preguntarles si querían ser galeses o argentinos. A nosotros esa oportunidad no se nos dio. Nuestra realidad histórica fue totalmente opuesta: usurparon nuestro espacio territorial; tanto los chilenos como los argentinos, resistimos la invasión española y luego la de Argentina y Chile. Cuando hablamos de invasión la gente lo ve como algo muy lejano. Claro la gente se impacta más con las imágenes que pueden venir hoy de la Guerra de Irak, pero las invasiones son invasiones. Nuestros abuelos cuentan que empalaban a nuestros bebes, que violaban a nuestras mujeres, mataban a nuestros hombres y que incendiaban nuestras casas. Estoy hablando del ejército argentino y el chileno; que miles quedaron huérfanos y ahora recién estamos realizando un trabajo para la recuperación de la identidad. Claro siempre nos tenemos que remitir a la historia más reciente, y la historia más reciente habla de despojo, de violaciones, de desapariciones, de muerte… de una situación tremendamente violenta. Entonces, toda esta situación que tuvo que vivir el pueblo mapuche, y todavía nos preguntan si somos argentinos o si somos chilenos. ¡Qué terrible!. Tanto falta transitar para fortalecer la democracia, donde este tipo de planteos no existan. Que exista solo comprensión y entender al otro en lo que le pasó. Construir desde las diferencias, eso es la mayor aspiración. ¿Qué compartimos una necesidad de vivir en democracia? Como no lo vamos a compartir, si nosotros hubiéramos hecho este tipo de demanda durante la dictadura, nosotros seguramente no estaríamos. Por otro lado, también necesitamos que esta democracia se fortalezca, pero se fortalezca con la aparición de espacios de libertad. Todavía no lo podemos ver. Después de todo lo que vivimos como pueblo, de todas las secuelas sicológicas… situaciones que serán muy difíciles de recuperar… ¿Cómo nos van a preguntar si somos argentinos o chilenos? Creo que no tiene sentido hacer esa pregunta…

Los lugares de conflictos

En la actualidad existen varios sectores de la Patagonia, donde las comunidades de pueblos originarios, están llevando adelante acciones tendientes a la recuperación de tierras. Estos conflictos alcanzaron resonancia mundial al difundirse un documental, realizado por la televisión francesa, donde se presenta los antagonismos entre los mapuches y la empresa Benetton.

Documental: Benetton et les Mapuches

Los lugares en disputa, mas divulgados, se encuentran en cercanías a la localidad de El Maitén, Leleque y Corcovado, en la región cordillerana de la provincia del Chubut; siendo esta última población, el lugar donde el empresario televisivo Marcelo Tinelli también posee una extensa propiedad.

Los hermanos Benetton fundaron en 1996 el Museo Leleque, que resguarda una colección de objetos y fotografías sobre la historia de la Patagonia. Posee 4 salas dedicadas a los anales de este extenso territorio, que ayudan a conformar una idea sobre los actuales conflictos con los pueblos originarios.

Los Propietarios de las Tierras

Las acciones de las comunidades mapuches han movilizado a los actuales dueños de las tierras, a presentarse ante la justicia para hacer valer sus derechos a la propiedad privada. Sus abogados exigen que se respete sus derechos constitucionales avalados por los títulos otorgados por el propio Estado Argentino.

Altasierra Documentales se conectó con el doctor Héctor Sarquis quién es defensor de uno de los propietarios afectados por las “ocupaciones” de tierras en la zona de “La Vuelta del Río”

AD ¿Podría comentarme cuál es situación de los propietarios de tierras en la Patagonia?

Dr. Héctor Sarquis: (HS)En realidad estoy vinculado puntualmente con la tierra de la familia El Kahazen . Hace prácticamente 10 años que estoy luchando para lograr que las comunidades devuelvan la tierra que usurparon a mi cliente.
El problema es que hay un conflicto jurídico en el medio y obedece que ellos entienden que esas tierras –como pertenecieron a sus ancestros antes de la llegada del general Roca- fueron mal habidas en aquel momento. Pero la historia fue transcurriendo a través de los años y las familias fueron transfiriendo sus predios, a tal punto se llegó a que los propios gobiernos otorgaran títulos de propiedad sobre esas tierras. Por que ya no la ocupaban las familias mapuches.
Esa especie de estafa que ellos sufrieron fue hace un siglo atrás…

AD. Podría comentarme con mayores detalles el caso de El Kahazen…

HS: El Kahazen adquirió una tierra como 5000 has, en la zona que se denomina “La Vuelta del Río”. Es que El Kahazen no fue una persona que haya digamos “sacado” la tierra a las familias mapuches. Él lo que hizo fue adquirir a otra persona una sucesión de Adams Breire y que: “no eran mapuches” .El título de dominio lo había otorgado -en su momento- el gobierno de la provincia. Eran tierras fiscales y mediante un decreto provincial se transfirieron las tierras a Adams Breire, y después de muchos años – diez o quince- esta sucesión de 5000 has es vendida al Sr. El Kahazen, obviamente libre de ocupantes. Como cualquier adquisición de tierras que se ejecuta en cualquier lugar del país.

Lo grave de esta situación –desde mi punto de vista- es que no debe interpretarse que los dueños actuales son los malos de la película, porque no tienen nada que ver con el despojo que sucedió en el siglo XIX. Héctor Sarquis

AD: ¿En su caso está involucrada la Comunidad Mapuche Santa Rosa”?

HS: En realidad la “Comunidad Mapuche Santa Rosa”… no sé de donde salió. Santa Rosa es un cuadro de tierra que era de los Benetton y ante de los Benetton era de la familia Menendez y Ochoa, y antes de eso era de la “Sutherland Company”. Una compañía de tierras que está en el país hace más de un siglo. Ese cuadro es un cuadro que está ahí, nunca se ocupó por ninguna familia mapuche, pero ellos dicen que:” le corresponde a sus ancestros” y por lo tanto ahora ellos ingresan a los predios en forma clandestina y los ocupan como pasó con mi cliente.

AD: ¿Particularmente cuantas familias mapuches están instaladas en las tierras de su cliente?

HS: 5 o 6 familias

AD: A su criterio: ¿Cuáles serían las políticas del pueblo mapuche?

HS: No sé a qué políticas están apuntando. Ellos no sé si querrán reivindicar toda la tierra. Con ese criterio creo -que si quieren reivindicar la tierra- como lo han hecho a mi cliente, se tendrá que anular todos los títulos de propiedad que hay en la Patagonia…

AD: Eso sería un engorro jurídico…

HS: Lo que pasa que están realizando un avance con absoluta negación del derecho, y del derecho de la propiedad especialmente. Lo grave de esta situación –desde mi punto de vista- es que no debe interpretarse que los dueños actuales son los malos de la película, porque no tienen nada que ver con el despojo que sucedió en el siglo XIX.

AD: ¿Y Usted que prospectiva hace de esta situación?

HS: Creo que aquí la comunidad mapuche es intransigente y lo único que le interesa apoderarse de la tierra del pobre infeliz que la trabajó por 30 o 40 años. Eso es absolutamente injusto y anti jurídico. En realidad creo que si hubo injusticia o despojo, tendrá que hacerse cargo el Estado; pero no el pobre colonizador que se instaló y vivió toda su vida en el lugar y que compró esas tierras a un propietario que “no” eran mapuches. Aquí tiene que mediar el Estado, porque esta situación no se puede resolver con otra injusticia. Como en el caso que nos afecta: No puede el Estado sacar la tierra a un tercero, que no tuvo nada que ver en esa historia de despojos. Eso es tan injusto como lo que sucedió con los propios mapuches. El Estado debe intervenir y debería adquirir las tierras que necesitan los mapuches y que se les indemnicen –como corresponde- a actuales propietarios…

La Situación Jurídica

Los reclamos ante la Justicia, de los propietarios de las tierras patagónicas y las constantes ocupaciones de las comunidades originarias, movilizó al Estado Argentino a sancionar en el año 2006 la “Ley 26.160 de Emergencia de la posesión y propiedad indígena”. Medida que intenta congelar el escenario jurídico por un período de 4 años.

La Norma menciona en sus artículos la suspensión de la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias. Brindando también recursos por valor de 30 millones de pesos (9,8 Millones de U$S) al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, para realizar relevamientos catastrales y programas de regularización dominial de las tierras.

Los Casos de El Maitén (Chubut)

Para conocer la posición del gobierno, sobre la «recuperación» de tierras por comunidades aborígenes, entrevistamos al intendente de El Maitén:Oscar Curillen, cuya localidad se ubica al noroeste de la Provincia del Chubut.

AD ¿Cuál es la situación con las comunidades originarias en su jurisdicción municipal?

Oscar Currillen (OC): Nosotros tenemos dos comunidades al ejido municipal del Maiten: una es la ubicada en “Buenos Aires Chico” y la otra en “La vuelta al Río”, que es una comunidad aborigen dentro de un predio que pertenecía a firma Breire, que luego fue vendida a la firma Case. El gobierno provincial ha insistido en recuperar esas tierras para la comunidad aborigen. Desde el municipio estamos trabajando en conjunto con los aborígenes procurando la disposición de todos los servicios. En este momento está el Ejercito Argentino realizando algunas voladuras, para posibilitar la construcción de un camino. Hemos hecho también un contrato con una empresa vial para la construcción del mismo y también asistimos a los habitantes originarios en todo lo referente a alimentos y leña.

AD: Por lo que me comenta, el Municipio y el gobierno del Chubut, apoyan la “recuperación” de tierras para las comunidades aborígenes…

OC: En las comunidades dentro de nuestro ejido municipal.

AD: Algunos propietarios, de las tierras, donde se encuentran asentadas las comunidades originarias, han presentado reclamos ante la Justicia ¿Cuál es su opinión sobre las mismas?

OC: Hay un juicio con la comunidad aborigen de “La Vuelta al Río”, donde la Justicia dice que corresponde a los dueños que poseen el título. Pero el gobierno está tratando de recuperar las tierras para la comunidad aborigen. Con estos gestos que está haciendo el gobierno es elocuente, quiere que las comunidades aborígenes permanezcan allí. Próximamente vamos a inaugurar una sala de primeros auxilios para poder atenderlos y estamos también solicitando para la instalación de una escuela.

AD ¿Cuántas hectáreas, que fueron “recuperadas” en la Vuelta del Río, deberá expropiar el gobierno?

OC: El gobierno ha hecho una presentación formal a los propietarios para comprar el predio de aproximadamente 50 hectáreas.

AD: En varias consultas realizadas por nuestra revista, a los actuales dueños de las estancias patagónicas, nos mencionan su preocupación de que continúen estas “ocupaciones” o “recuperaciones” de tierra en la Patagonia. ¿Qué piensa al respecto?

OC: Pueden ser que sigan en la Patagonia, depende de cómo fueran los resultados y creo que debemos ser inteligentes. Yo también provengo de una familia aborigen. Yo soy aborigen, mis antepasados vivieron en la línea sur del Río Negro, mis padres han tenido campos en esa zona. De hecho lo que a mi me compete –en el lugar que estoy ocupando hoy- trabajamos firmemente con ellos, tal es así que reivindicamos las vivencias de las comunidades aborígenes.

AD: Pero los actuales propietarios no tuvieron conexión con los sucesos históricos acaecidos en el siglo XIX…

OC: Por supuesto. Eso es lo que se ve. La gente de la Vuelta al Río, tienen títulos, porque lo hemos trabajado en la oficina con gente de Tierras y abogados. Lo que el gobierno les decía a los dueños “a los dueños con papeles” era: ¿Cuánto vale su tierra?. Supongamos que si el propietario nos decía que valía 10 pesos, bueno nosotros ofrecíamos 8 pesos. La idea es conseguir las tierras a su justo precio para las comunidades aborígenes. En eso está el gobierno provincial, apoyando a las comunidades de la Vuelta al Río; pero sin esperar por el resultado. El gobierno ya está invirtiendo y mejorando la calidad de vida del pueblo aborigen.

AD: ¿Tiene una buena relación con los hermanos Benetton?

OC: Antes de ser intendente trabajaba en el banco y por razones comerciales los conocí y tuvimos siempre una buena relación. Al entrar al municipio vuelco esa buena relación, en beneficio de la comunidad aborigen. Ellos son vecinos de la Vuelta al Río. Mire qué buena relación que tenemos, que hemos estado consiguiendo unos títulos –de un sector que les pertenecían a la gente de Benetton- y los vamos a dar a las personas que están viviendo ahora en las comunidades.

AD: Sus declaraciones contrastan con los dichos transmitidos a nuestra revista por ejemplo: la comunidad “Santa Rosa”, que mantienen una visión crítica de los representantes del gobierno provincial…

OC: Eso es Santa Rosa. Convengamos que esa tierra… si fueron tierras que pertenecieron a nuestros aborígenes, hoy están todas en manos de extranjeros”. Si Usted analiza la cantidad de tierra que tiene Benetton…
Yo le cuento como es geográficamente mi pueblo; que se encuentra al noroeste del Chubut: “para cualquier punto cardinal que usted vaya lo tenemos de vecino a Benetton y todas las tierras son propiedades de ellos y están alambrados por ellos.” Entonces, cada vez que nosotros tenemos que hacer algo fuera de los 5 kilómetros -del ejido que tiene el pueblo- tenemos que ir a negociar con Benetton. Tal es así que estoy por conseguir 2 mil hectáreas, para hacer un emprendimiento comunitario de frutas finas y plantaciones de arándanos bajo riego, que es propiedad de ellos. Ellos me dijeron a mí: “que el crecimiento de los pueblos ellos no lo pueden parar”, así que los Benetton no nos van a dar tierra para que la tengamos ociosa, sino para trabajarla.

Un Futuro Incierto

La Patagonia es considerada como una gran reserva, y es el “espacio vital”, que posee nuestro país para las próximas generaciones de argentinos.

Los justos reclamos de las comunidades aborígenes, generan conflictos que se contraponen con los derechos adquiridos de los actuales propietarios de la tierra. Situación en la que el Estado deberá intervenir de manera directa, centrando los esfuerzos para componer de manera ecuánime, las discrepancias entre las partes involucradas.

La obtención de un resultado equilibrado, demandará gestiones de ingeniería social, que seguramente pondrán a prueba las capacidades de nuestros actuales dirigentes…

Jorge Villavicencio (c) para Altasierra Documentales

8 comentarios en «La Cuestión Mapuche»

  1. Muy completa la nota. Quiero agregar que los mapuches no eran el pueblo originario de la patagonia argentina, ellos desplazaron a los tehuelches y ahora quieren quedarse con sus tierras, si vamos hablar de petenencia, los Tehuelches son los verdaderos herederos de la tierra. El tema de los mapuches es un total verso que nos va ha traer problemas a todos los argentinos, especialmente a los Nic.

  2. El Indigenismo constituye un tema de características muy particulares, ya que si bien no puede ser considerado un conflicto (y si lo fuera sería interno, en apariencia), de alguna manera se va configurando como amenaza. Se trata de una nueva expresión ideológica, política y cultural; es una corriente inserta en nuestro continente y afecta en mayor o menor medida a todas las naciones.
    El Indigenismo está ligado a la ecología, ya que vastos territorios, considerados de alto valor ecológico, constituyen el hábitat natural de diversos grupos aborígenes, que se extienden desde el Amazonas hasta la Patagonia.
    El tema es complejo y presenta aristas, algunas de ellas constituyen realidades que habrá que atender para solucionar problemas graves e inobjetables, relacionados con ciertos reclamos legítimos de las comunidades aborígenes. Este caso adquiere gravedad cuando percibimos que detrás de justas aspiraciones se esconden intereses de otro tipo y que pueden afectar seriamente la Soberanía Nacional.
    La denominada “Reivindicación Indigenista” va acompañada por una campaña psicosocial internacional de considerable magnitud y gran impacto en la opinión pública, que puede poner en peligro la integridad territorial.
    Es ésta la amenaza latente y que afecta sustancialmente al patrimonio geográfico, a la cohesión territorial y a los intereses nacionales. Se hace necesario determinar la proyección de la amenaza indigenista en la región y en particular en nuestro país, a partir del auspicio de agentes exógenos que instrumentan una » nueva teoría del espacio vital» para el control de los ecosistemas.
     Las pretensiones indigenistas se enmarcan dentro de una maniobra estratégica regional, potenciadas por actores o países hegemónicos que alimentan apetitos intervencionistas, afectando las integridades territoriales y ciertos intereses vitales de las naciones comprometidas.
    Los reclamos territoriales aborígenes están presentes en todo momento y en todos los ámbitos; sólo esperan que alguien tome su bandera y los apoye.  La intención de ser reconocidos; justo y sano reclamo (indianismo); se mezcla con la de ser autónomos, de autogobernarse, de tener su propia justicia, de tener escuelas en las que sólo se enseñe su lengua y no la del país en donde viven (indigenismo). 
     
    Es absolutamente dable inferir que detrás de dichos reclamos se esconden intereses extranacionales que potencian su actitud a partir de un mundo en el cual la degradación ambiental, la explosión demográfica y la escasez de recursos naturales constituyen las principales «nuevas amenazas» que caracterizan el contexto estratégico global.
     
    Las diferentes normativas que surgen de las reformas constitucionales constituirían el andamiaje básico necesario para avanzar en reclamos que ponen en peligro la integridad de los estados y atentan contra cualquier proyecto «sugestivo de vida en común» (definición de “nación”, según Ortega y Gasset), condición esencial para el desarrollo de las sociedades civilizadas al amparo, cada una, de su propia identidad nacional.
     
    Por lo expuesto, no es aventurado percibir intereses internacionales en la consecución de los objetivos políticos que dinamizan las comunidades aborígenes. Es en las regiones de baja densidad demográfica, pero atractivas por sus riquezas económicas y recursos naturales donde muchos grupos pretenden instalarse.
     
    Finalmente, las características del conflicto moderno y su dinámica multifuncional permiten concluir que los recursos naturales de los países que los poseen, más aquellos ecosistemas que por su alto valor ecológico constituyen reservas estratégicas, serán las causas que potenciarán el enfrentamiento de intereses extranjeros con intereses nacionales.
    Asimismo se incentivarán las contradicciones internas de las naciones, en particular aquellas de carácter cultural. En este sentido, el «indigenismo» es un vehículo que, a partir de soportes ideológicos, políticos, financieros y mediáticos proporcionados por países desarrollados, ONG (s) y corporaciones transnacionales, atenta contra la identidad nacional primero, y contra la integridad territorial después.

     INDIGENISMO POR JORGE MONES RUIZ,ESTE JUEVES 30 DE SETIEMBRE 7,40 HS POR FM DE LAS AMERICAS 89.5 DE BAHIA BLANCA -www.fmdelasamericas.com

  3. MIS INFINITOS SALUDOS A LOS HOMBRES QUE DIA A DIA LUCHAN POR HACER ENTENDER A LOS BLANCOS QUE LLEGARON DE ULTRAMARES ARAPIENTOS, MUERTOS DE HAMBRE DEGRADADOS EN TODOS LOS SENTIDOS OSEA MATERIAL Y ESPIRITUALMENTE.
    HACERLES ENTENDER QUE SI NO PUEDEN IRSE A SU CUCHITRIL, EN AMERICA QUE SE DUJETEN A LA VIDA CON RESPETO Y SUJECION A LAS LEYES DE LOS ORIGINARIOS. PERO COMO ELLOS SON LUMPENES NO ENTENDERAN JAMAS A TRAVES DE LAS PALABRAS ES POR ELLO QUE EL ASPECTO CONTESTATARIO MILITAR SE TENDRA QUE IMPONER COMO FORMA SUPERIOR DE ENTENDIMIENTO PARA ESTOS DEPREDADORES DE LA NATURALEZA Y CRIMINALES POR NATURALEZA. SALUDOS FRATERNOS POR SIEMPRE CMHR.

  4. creo que el hecho de manifestar que los mapuches no están en un justo reclamo en argentina un tanto pretencioso. en primer lugar porque a pesar de haber ocupado mayormente el territorio Chile, también también muchas comunidades en patagonia argentina y vivieron en épocas preexistentes de los estados argentino y chileno. en tanto decir que son de argentina o Chile no tiene mayor sentido, dado que los limites politicos hoy existentes nada tuvieron que ver con la disposicion de tierras por mapuches y tehuelches por otra parte muchas de las comunidades mapuches de la patagonia argentina viven en sus territorios hace mas de un siglo, lo cual otorga derecho a su reclamo. y mas alla de ello claramente la etnia mapuche es parte de nuestra identidad y de buena parte de nuestras raices, sobre todo para neuquen, rio negro y chubut. algo que igual me surge es que muchos temen el reclamo de las tierras por parte de los indigenas y a su vez olvidan que las tierras son vendidas a extranjeros que poseeen grandes extensiones en el pais y por lo cual hoy se generan muchos conflictos. entre rio negro y chubut Benetton posee 350000 has, eso no es un dato menor. el desarrollo de muchos pueblos, familias y comunidades se encuentra limitado por los limites de las propiedades del estado y de pequeños propietarios en relacion al gran latifundista. otro aspecto es que a pesar de existir la historia escrita, los libros, los articulos, siempre la representacion mas fiel de la realidad es la observable. mucho se puede hablar de lo que se lea o esuche pero también es primordial el conocimiento empirico. en la historia tambien pesa el subjetivo y el sentimentarismo de quien la escriba. yo he estado ciertamente en comunidades, he hablado con mapuches, se como son presionados para el desalojo, como se les queman las casas, como en ocasiones los tirotean, tambien he visto como en El Maiten hay rios alambrados, caminos alambrados, viacrusis alambrados. todo es del gran terrateniente todo debe ser negociado con el. alambrar un rio es ilegal y sin embargo lo hacen, tambien es ilegal quemar la casa de alguien, tambien es ilegal hacer oido zordo a las denuncias, o no pagar impuestos por la tierra. pero para muchos mas ilegal es reclamar por la tierra en la que se ha vivido mas de un siglo.

  5. Hasta cuando el winka argentino va a seguir usurpando territorio de Wallmapu. Saludos a todos los weichafe que día a día luchan contra ratis y gendarmes de los estados usurpadores de chile y argentina. Somos Mapuche, no araucanos, no somos argentinos, existiamos mucho antes de san martin, rosas y el genocida asesino julio argentino roca.
    Mil veces MARICHIWEW!!! Total guerra al estado argentino, vendido y traidor.

  6. A su comentario podríamos agregar también que existen versiones de que el pueblo Mapuche conquistó al pueblo Tehuelche que habitaba el territorio reclamado por vuestros actuales dirigentes. ¿A quiénes deberían reclamar -de ser cierta esta versión- el pueblo Tehuelche por su territorio usurpado?

  7. Por requerimiento de un cliente debimos realizar un estudio sobre campos en distintos lugares de la Patagonia, que nos ha llevado varios meses de investigar, llegando a la conclusión que los Mapuches son realmente los kelpers que avasallan tierras de los Argentinos locales.
    Por el 1830 a 1850, ingresaban por algunos pasos bajos de la cordillera, en malones a robar ganado, chicos de origen tehuelche para convertirlos en sirvientes esclavos, y a mujeres para llevarlas como esclavas y concubinas, diezmando todo a su paso, a partir de 1850 y con el advenimiento de un loco frances que se auto titulo Rey de la Patagonia, crearon una idea
    loca del Reino de la Patagonia, y cambiaron de apoco la violencia por la ocupación seudo pacifica. Jamas se
    desarrollaron en el territorio argentino, y al igual que sus ancestros siguen buscando la oportunidad de robar, y quedarse con lo que jamas fue de ellos. Hoy la Gente de Chile no sabe más que hacer con ellos, son insoportables en sus reclamos, nunca lo que obtienen es suficiente, y se aferran a una causa de fanáticos que no tienen sentido, jamas poner dinero para pagar, lo único que les interesa es ocupar a ver que pasa, y cuanto les van a pagar para irse al lado, a volver a reclamar lo mismo, son por mucho ladrones, y usurpadores, manejados por un grupo de vivos, que han hacedido al estudio, y como abogados, manejan esta gran estafa disfrazada de un sufriente pueblo originario, en la mente de unos vivos.

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