Oberá y la Fiesta Nacional del Inmigrante

Oberá es una joven ciudad ubicada en las Sierras Centrales de Misiones y una de sus principales características es la diversidad étnica de sus habitantes. En esa tierra de color rojo profundo y cubierta por serranías selváticas, se conformó una sociedad que hoy sorprende a sociólogos y antropólogos…

Sus habitantes son descendientes de varias corrientes inmigratorias procedentes de Europa, Medio Oriente y la lejana Asia. Este acontecimiento creó una urdimbre social única en el país, donde hoy conviven pacíficamente en un solo punto geográfico, más de 15 etnias y un número similar de religiones.
Esta característica singular, posibilitó a la Ciudad de Oberá obtener la sede permanente de la Fiesta Nacional del Inmigrante.

Arriban los inmigrantes

A fines de la década de 1910, la zona en donde se erige la ciudad de Oberá, estaba cubierta de una densa selva. Los inmigrantes suecos fueron pioneros y dominaron estas serranías selváticas, realizando las primeras “picadas” (1) en la profundidad del monte. En esos tiempos Misiones era aún un territorio nacional y su población total no superaba los 100 mil habitantes.
La noticia sobre la existencia de tierras vírgenes, que se ganaban al monte para la producción agrícola, atrajo la atención de otros inmigrantes que comenzaron a instalarse en forma continua en la región. El 9 de Julio de 1928 una comisión de vecinos, los alumnos de una escuela y un grupo de aborígenes guaraníes se reunieron en la plaza central, para dar nacimiento al pueblo de Oberá.

La ciudad en la actualidad

Con algo más de 65 mil habitantes Oberá es la segunda ciudad en importancia de la provincia y capital de las Sierras Centrales. Situada a 350 m.s.n.m. posee un clima subtropical con exuberante vegetación, abundantes arroyos -que en algunos lugares se despeñan en paradisíacas cascadas- y está rodeada de un pintoresco paisaje.

Oberá es una ciudad de bulevares arbolados que la atraviesan por kilómetros. Llama la atención sus grandes plazoletas, que poseen especies autóctonas como los lapachos, que exhiben en primavera sus flores fulgurantes. Pero si la vegetación sorprende, también lo hace la diversidad de su población… caminar por sus ondulantes calles es tropezarse constantemente con un cóctel étnico: Polacos, ucranianos, suecos, japoneses, rusos, guaraníes y españoles aparecen y desaparecen frente a nuestros ojos como manejados por un calidoscopio cósmico. Aquí se encuentra la más mayor heterogeneidad de Argentina y tal vez una de las más particulares del mundo.

El inmigrante y su fiesta

La Fiesta Nacional del Inmigrante tiene su origen en 1980 cuando un grupo de vecinos, de diferentes colectividades, decidió reunirse para compartir sus comidas y costumbres. Esta iniciativa consolidó las bases para que la comunidad de Oberá desarrollara el Parque de las Naciones: que es un gran predio arbolado de 10 hectáreas, donde se construyeron 14 casas típicas. El predio está situado al borde de la ciudad y posee un gran anfiteatro que sirve de marco para la presentación de espectáculos artísticos.

Todos los años, y a principios del mes de septiembre, Oberá celebra la Fiesta Nacional del Inmigrante, donde se pude disfrutar del baile, la música y las comidas regionales.

Las casas típicas son el lugar de socialización por excelencia y una oportunidad para saborear los platos de cada país.

El visitante que ingresa al parque siente una multiplicidad de sensaciones. A veces se percibe estar en una lejana carpa del medio oriente -saboreando “tabouleh”- mientras sensuales odaliscas atraviesan el aire con sus manos mágicas -y de repente- ser transportado al medio de un grupo de cosacos, que bailan danzas típicas, mientras te invitan una cerveza roja con vodka. El lugar es casi increíble: ya que permite pasar de un santiamén: de la Casa Nórdica, donde se saborea el mejor cerdo a la vikinga; a la Casa Española, para escuchar un pegadizo flamenco, que hace apetecer una apetitosa paella que se sofríe frente a nuestros ojos…

La fiesta logra su culminación con la elección de la Reina Nacional del Inmigrante. Las candidatas de las distintas colectividades, compiten para obtener el cetro para representar a esta emblemática fiesta. Es muy interesante observar, no sólo la belleza de las participantes, sino que también sus vestidos típicos que maravillan por su color, texturas y formas.

La Fiesta Nacional del Inmigrante es un bálsamo para los sentidos y los festejos se extienden por más de una semana. Esto demanda ser un avezado turista, para poder disfrutar de la variedad de acontecimientos que la fiesta ofrece…

Jorge Villavicencio 2007 (c) Para Altasierra Documentales

(1) Picadas: Nombre que reciben los senderos abiertos en la selva

Ver Documental Oberá y la Fiesta Nacional del Inmigrante

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Enlaces relacionados

– Fiesta Nacional del Inmigrante

– Ciudad de Obera – Sitio Oficial

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